Canción de cuna para superhéroes
Para los muchachitos sobrevivientes de la violencia
escapando de morir o de matar .
Es hora de dormir,
en la cama imagina
un cielo lleno de estrellas,
los sueños de esta noche
borran las pesadillas del día.
Cada día que termina
hay una nueva ventana
para encontrarnos con
nuestros ángeles que juegan
en nuestro mundo imaginario.
La noche será un paseo
hacia un nuevo amanecer
de un mundo con calles
pobladas de sonrisas,
los barriletes de sueños
volando sobre un arco iris
en el que nos mecemos
en una inmensa hamaca
o en gigante columpio.
Tu mente es tu reino
donde eres el superhéroe
que gana todas las batallas
para vencer las tristezas
para ganar alegrías.
Vamos muchachos,
el miedo es humano
y el dolor tiene que pasar
que tu mente no ceda
a las fuerzas del mal.
Toma de una mano
a tu amigo imaginario
y recorre el camino
que lleva a la felicidad.
Mi mirada aparecerá en el horizonte
Un día vamos a estar juntos
esperando el sol caer sobre el cerro mas alto
sentados sobre una piedra a la orilla del risco,
para regresar a la casa a la hora de cenar
caminando con las sombras agigantadas
a nuestras espaldas en cada paso, en cada segundo.
Un día vamos a sentarnos juntos
en la mesa de la antigua casa para comer las tortillas calientes,
platicando de épocas lejanas y de entrañables momentos
iluminados por candiles o candelas de cebo,
mientras las siluetas danzan a nuestras espaldas
al ritmo del viento que entra por la ventana.
Un día vamos a calentar el horno
y hacer panes para compartir el jueves santo por la noche
con las familias vecinas y al día siguiente
también probaremos su pan con el café de la tarde.
Un día vamos a saber
que las nostalgias de ayer se borraron con los sueños de mañana
y abrazados en un presente eterno,
pasado y futuro germinarán en la pedregosa loma
por entre los alambres y las zarzas, creciéndose sobre matorrales
para cosechar sus frutos que arrebatan los caminantes.
Un día claro de octubre
en medio de los rayos de sol primeros
mi mirada aparecerá en el horizonte
y acariciará tus pupilas al despertarte.
Un día cualquiera, regresaremos a casa
y nos refrescaremos con el agua
del cántaro que temprano llenó la abuela
Un día después de tanto sembrar
recogeremos las cosechas en paz,
compartiremos el fruto de nuestra tierra
y sanaremos heridas eternas
Tomado de una novela en construcción ambientada en uno de los últimos
bastiones de los pueblos nánuat pipil
Ternura en gramos…odio en libras
Hoy le he pegado
dos veces.
Lo miro y la
ternura que irradia
Y mi culpa me hacen
llorar
Hemos salido a la
calle y la policía captura enfrente de nuestras narices a una banda de
extorsionistas
Disparos y heridos
Cuantos gramos de ternura van a inclinar esta balanza.
Vamos juntando pétalos
junto a mi hijo,
La suavidad en nuestras manos,
Su sonrisa al mirarme,
Luego corremos y hablamos y reímos
Más muertos en las calles,
Mas reconocimientos en los noticieros.
La ternura en gramos…el odio en libras.
Grandes nubes negras volaban seguras el cielo
Y luego la lluvia cae con fuerza mojando en segundos
Todos los espacios y se crean correntadas.
Los truenos hacen una armonía
con el intenso sonido de la lluvia
cayendo en gruesas gotas azotadas contra la tierra
y los rayos disparan su siniestra luz de fuego.
Mi hijo y sus casi tres años
Yo y mi tercer día del padre.
Junio 2014
Maravillas del extra tiempo
Es la media noche y el
silencio está ausente en mi cabeza, aunque afuera lo más probable es que este
momento sea su reino. Para cuando amanezca las flores habrán recibido su cuota
de rocío y esperarán atentamente las caricias del sol en el eterno reencuentro
entre el día y la noche en un abrazo sin fin. De los abrazos que recibo no
viene el tuyo, dulce vaivén de mi delirio. Abuso de mi confianza para llorarme
en mi tumba, ahora que encaramo mis despojos a rocinante para caminar por los
valles en busca de aventuras. Maravillas del extra tiempo, vengo a compartir la
noche en que las estrellas se refugian de mis ojos. Por algo las nubes vuelan
rápido a ras de cielo y más cerca de la tierra. El hechizo de la luna se vuelve
viento enamorado azotando de miradas las profundidades del dolor, sea que la
vida es un arte envuelta en franela sucia.
Las voces de la farsa
suenan fuerte aunque su eco es falso, engaña su potencia superficial las mentes
cortas, mientras camina pavoneando con orgullo su mentirosa fragancia.
Desde el ocote
encendido como lámpara, venía el humo y el aroma que envolvía mi cuerpo y mis
sentidos en la espléndida noche en que el rocío bañaba con pasión persistente
los matorrales.
Avioncitos de papel
Cada vez que salía para comprar algún alimento para su hogar se
detenía en el mirador y contemplaba durante unos cinco minutos la explanada de
la ciudad. Un día hace mucho tiempo comenzó tirando papelitos que llevaba
doblados en forma de aviones. El camino a casa le llevaba una hora, a la que
agregaba disciplinadamente unos minutos viendo la ciudad y el horizonte,
tirando al final un avión de papel. Apenas sabía escribir, pero su letra tenía
una buena caligrafía con trazos de dibujante.
Cenizas del futuro
Quien se atreve a romper el jarrón antiguo
Con las cenizas del futuro volando por crepúsculos
Para caer al alba de mis raíces, de mis genes,
génesis
de los sueños de infancia de los deseos presentes
y melancolías futuras en inspiraciones del ahora
He volado a las eternidades buscando materiales
Para mi lienzo de sueños, amores, utopías y
pasiones
En mi paleta de mortal no caben todos los colores
De las inmensidades de la vida, pero las cubetas
De pintura fresca tomados en la paleta del tiempo
Pueden darme la colosal gama de matices de: una
sonrisa,
Una tierna mirada, una flor, una luna entera y un
cielo claro.
De un crepúsculo, un amanecer en el campo y los
labios
de una amante, del perfume de su piel mojada.
Rojo encendido con los soles de marzo
Labios encendidos de pasión al calor
Del deseo y la noche en que te tengo y
La noche en que te has ido. El baile de
Los momentos en el balde del olvido
Problemas internos, guerras externas
Contradicciones en la cabeza, dudas
En el corazón, huracanes en el pozo
De las emociones,
y mis convicciones
En la montaña de
una pasión.