El costal de cabezas
...vio que llevaba un costal por el que escurría sangre y alcanzó a notar que el cargamento era de cráneos porque en el tejido de yute se esculpían algunas partes de rostros y las manchas de sangre en el costal.Fue a mediados de los años 80 cuando en uno de sus recorridos como guardabosques, mi tío Toño lo encontró en el camino de San José Ingenio al Rosario, lo saludó y vio que llevaba un costal por el que escurría sangre y alcanzó a notar que el cargamento era de cráneos porque en el tejido de yute se esculpían algunas partes de rostros y las manchas de sangre en el costal.
Revelación en el altar maya
Escena de novela La Danza del Solsticio.
Empezaban a aparecer los primeros rayos del sol cuando llegaron a la cima del cerro. En un pequeño claro del bosque, los primeros en llegar ya habían limpiado la hojarasca y formado un tapete con hojas de pino. Después de colocar todos los materiales ceremoniales, prepararon el altar: con azúcar formaron un círculo y, en medio, la cruz maya —un cuadrado central del cual se extienden cuatro brazos iguales, formando una cruz de brazos iguales— que representa la Tierra y las cuatro esquinas del universo. En su significado espiritual más profundo, simboliza el árbol sagrado de la vida, que conecta los tres planos: el inframundo, el plano terrenal y el plano celestial.
Versos en venta
Sentado en una banca del parque central, después de leer unas veinte páginas de Las Flores del Mal, vio al teatro, justo cuando los últimos rayos del sol caían sobre su fachada. Miró a un costado. El dibujante había terminado de hacerle un retrato a un cliente, no alcanzó a ver cuanto pero al notar que no habían sido monedas intuyó que había sido un buen pago. Y si pudiera vender poemas, pensó. Tomó su libreta que andaba en su morral y empezó a garabatear unos versos, después de escribir unos catorce endecasílabos, vio de nuevo a su vecino, el dibujante que estaba con otro cliente. Se puso a pensar en sus versos: Si ni los leen gratis, mucho menos los podré vender y que tal si le agrego algo que atraiga a la gente a comprarlos, después de todo, que tendría de mal aplicar una estrategia de mercadeo a mis poemas.



