La pulsera y el dibujo de una niña cachiquel







Huyendo de los fantasmas de mi país, encontré refugio en uno de los pueblos más pintorescos del lago Atitlan. Los turistas han llenado este pueblito colgado en las faldas de la rivera del lago.

Después de alojarme en hostal retirado de la zona principal del turismo, la cual está ubicada en las inmediaciones del muelle, recorrí los callejones a orillas del lago viendo artesanías, después de caminar me senté en un bar a disfrutar en medio del ambiente bullicioso de los visitantes; arriba en el centro de la ciudad el bullicio era por la fiesta del pueblo.


Al día siguiente, gasté una tarde viendo las montañas al otro lado de lago Atitlan y el reflejo del sol en sus aguas, sentado en una mesa de uno de los bares mejor ubicados en San Juan de la Laguna. Con una cerveza que me duró más de una hora. Sorbo a sorbo hasta el último trago, cuando al fin se terminó, revisé de nuevo mis bolsillos y calculé que me alcanzaba para una más. Empezaba el momento más agradable de la tarde, el sol se preparaba para ponerse sobre los cerros al otro lado del lago. En ese momento apareció una niña con refajo, de esos coloridos, predominando el rojo, cabello lacio largo y oscuro, traía un canasto lleno de pulseras de muchos colores.


-Comprame una – dijo, poniéndose a la par y curioseando el iPad que tenía sobre la mesa.

- No tengo dinero, le dije para expresar mi negación a su venta y en realidad porque no tenía, lo último ya lo había reservado para la última cerveza.

-¿Qué es esto? me dijo- Se puso a curiosear mi iPad.- Y con este lápiz puedes escribir?.

- Si, escribe ahí si querés.

- Te voy hacer un dibujo.


Hizo un dibujo y me dijo que se llama Silvia y que tiene nueve años y no habla muy bien el cachiquel porque sus padres quieren que hable bien el español para que a su hermanita más pequeña no le cueste aprender.

Al final le compré la pulsera y me escribió un lindo recuerdo.




Brutal asesinato de sabio y líder espiritual maya






El pasado fin de semana tuvimos otra dolorosa noticia: el brutal asesinato de un científico y sacerdote maya. Según las noticias a Domingo Choc Che le torturaron unas diez horas y después le prendieron fuego.


El sacerdote maya era  integrante de la Asociación de Guías Espirituales Mayas y fue víctima de una turba que lo acusó de practicar actos de brujería y lo linchó en la aldea Chimay, San Luis, Petén.


Según el periódico guatemalteco Prensa Libre, el hecho ocurrió el sábado por la noche en la comunidad de Chimay, en San Luis Petén, al norte de la capital de Guatemal, cuando un grupo de hombres llegó a casa de Choc, de 55 años, y se lo llevó acusándolo de haber hecho brujería sobre la tumba de un familiar fallecido


La antropóloga médica de la Universidad del Valle de Guatemala, dice Mónica Berger, afirma que Choc era un científico maya que  trabajaba en la recuperación de la medicina natural ancestral maya.


“Haberlo asesinado es como que hubieran quemado una biblioteca. Tenía un conocimiento vasto y antes de poder documentarlo todo lo asesinaron, es una pérdida enorme”, expresó la antropóloga entre lágrimas, según la nota de americateve


El tata Domingo Choc formaba parte de un equipo transdisciplinario en proyectos de investigación y desarrollo de la Universidad de Zúrich, Suiza, la University College London, Inglaterra, y la Universidad del Valle de Guatemala, indica un comunicado de la Procuraduría de Derechos Humanos de Guatemala.


Triste pérdida, pero más triste es que este hecho no sirva para levantar la conciencia de los pueblos.  Los mártires con su sangre y su dolor nos abren el camino, como ha pasado en Estados Unidos después del asesinato de George Floyd, el pueblo ha despertado y comienza a forzar los cambios necesarios. Así que el cruel asesinato de tata Domingo Choc de un aliento para los cambios que necesitan los pueblos indígenas.


Domingo Choc Che fue asesinado el día 11 k´at que simboliza la red que une estrella y planetas en la galaxia; la red que une moléculas en la constitución, movimiento y ritmo del espíritu manifestado en la materia. El hilo de la vida y el tiempo es la esencia que permita construir la red. La vida este sacerdote maya ha sido una ofrenda que nos deja un legado para construir un mundo nuevo.


Los mayas son uno de los pueblos mas sabios, no solo del continente, que ha pagado un precio muy caro en la historia. Su luz sobre la vida  nos habría ayudado a evitar tanto desastre. Todavía podemos implementar mucho de sus enseñanzas en nuestra relación con la Madre Tierra.