POESÍA
En el lugar donde vive la felicidad de los desamparados está la tortilla más caliente del almuerzo y la sábana tibia de la noche. El frío nocturno abraza implacablemente, noviembre se va, dejando su manto helado y diciembre lo retoma en esta carrera de relevos, donde la estafeta es el látigo en las noches de la calle. El zarquito llegó al frontispicio del Palacio Municipal a las nueve de la noche, fue de los primeros, en 2 horas todos los espacios estaban ocupados. Cuando empezó a llegar a dormir o más bien cuando lo empecé a ver en las calles, todavía la pega no había corroído su cara tierna, inocente de niño bueno y bonito.
La eternidad en una gota de rocío
Y el paraíso en una sonrisa
Hay que abrir las ventanas a la felicidad
Y abrazar el dolor para dejarlo ir
Contemplando veredas sin recorrido
Caminado senderos a lo desconocido
En la búsqueda me encuentro
Yo era el que estaba perdido
La fuerza bruta no puede conmigo
Porque el agua arrastra con suavidad
La inteligencia es líquida y la torpeza dura
Amaneces después de una noche bella
Buscando los sueños que huyeron
Con las primeras luces del día..
Sin saberlo, había explorado la ruta
Que en el mapa tienen mi propósito y mi destino
Que los abuelos en las estrellas marcaron.
Quien se atreve a romper el jarrón antiguo
Con las cenizas del futuro volando por crepúsculos
Para caer al alba de mis raíces, de mis genes, génesis
de los sueños de infancia de los deseos presentes
y melancolías futuras en inspiraciones del ahora
He volado a las eternidades buscando materiales
Para mi lienzo de sueños, amores, utopías y pasiones
En mi paleta de mortal no caben todos los colores
De las inmensidades de la vida, pero las cubetas
De pintura fresca tomados en la paleta del tiempo
Pueden darme la colosal gama de matices de: una sonrisa,
Una tierna mirada, una flor, una luna entera y un cielo claro.
De un crepúsculo, un amanecer en el campo y los labios
de una amante, del perfume de su piel mojada.
Rojo encendido con los soles de marzo
Labios encendidos de pasión al calor
Del deseo y la noche en que te tengo y
La noche en que te has ido. El baile de
Los momentos en el balde del olvido
Problemas internos, guerras externas
Contradicciones en la cabeza, dudas
En el corazón, huracanes en el pozo
De las emociones, y mis convicciones
En la montaña de una pasión.